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lunes, 29 de junio de 2015

Tumblr

Esto no es un adiós. Simplemente que, hasta que no vuelva a publicar aquí, algo hay de este desván en: http://undesvanazul.tumblr.com

sábado, 18 de abril de 2015

Calexico y la melancolía



Era el verano de 2012 cuando salió Algiers, el anterior disco de Calexico. Lo hizo en septiembre, pero unos meses antes se dio como adelanto el single "Para" y su videoclip (que compartí en una entrada en el desván). El tono melancólico llevado casi hasta las últimas consecuencias marcaba una ruptura en la trayectoria del grupo y no dejaba a nadie indiferente. Apuntaba a lo que la nota de prensa de El País destacaba por entonces:

Joey Burns (guitarrista, cantante, compositor y fundador de la banda) estuvo que a punto de no incluirla en el disco admitiendo que le resultaba 'demasiado confesional' como para acometer un striptease de las interioridades de su alma. Finalmente pudo la evidencia. El tema es tan intenso, tan emotivo, tan directo al corazón que pudo más la exhibición que la vergüenza. 

Esa flecha tan amarga me quedó marcada. Fue el verano en el que fui por primera vez a un curso de la UIMP en Santander, leí por primera vez a Jorge Riechmann, pasé un  mes en Edimburgo, y en el que mi madre y mi bisabuela tuvieron un accidente de tráfico bastante grave que me hizo pararme a pensar sobre lo difusas que son a veces las fronteras que tememos. Los sonidos quedaron por siempre anclados a ese verano, especialmente los de "Para".  

Calexico acaba de sacar otro disco, Edge of the sun, cuando falta poco para que llegue otro verano. Tan poco que hace su incursión en días esporádicos. Casualmente, estos días de "recorrer el borde del sol" han venido acompañados de una relectura de Jorge Riechmann. Y, también en la correspondiente nota de prensa en El País a la salida de este disco, se dice que: "este álbum tiene que ver con ir de la tristeza a los días más brillantes, algo que sí ha caracterizado al grupo". 

Es un disco que sabe lo mismo de la muerte que sabía "Para". La música de Calexico se quedó en aquel verano. Y en todos los que vendrán "con la tristeza de los días más brillantes".


Pd. Como "Para" ya la compartí en su momento comparto ahora uno de los temas que más me gustan de este disco:


sábado, 28 de marzo de 2015

Poética de blog



(Para ver la imagen en total calidad, aquí en Flickr) 


Hacía tiempo que no sacaba fotos. Vuelvo a hacerlas de lo que siempre las hice: las míos muyeres, la señardá, ese espacio ficcional de la aldea de Vallouta que llena la obsesión personal y un libro de poesía que aún no ha logrado ganar ningún concurso. En general, mi fotografía se relaciona con mi poesía. Soy igual de amateur en ambas, igual de indisciplinada. Más intuitiva en la primera. Consecuente con el mismo sentimiento de compartir lo individual, si esto es capaz de hacernos indagar en lo que somos. 



***


Esto último semeja al objetivo que tuve al abrir este desván, y me recuerda a lo que se intentó debatir en el recital y coloquio en el que algunos poetas jóvenes participamos el pasado 16 de marzo en el Aula de Poesía de la Universidad. Una de las cuestiones por las que nos guió Javier García Rodríguez fue por la supuesta muerte de los blogs literarios. Cuando abrí este yo tenía diecisiete años y casi no conocía a nadie que leyera o escribiera poesía. Lo que más me gustaba era para mí, por entonces, casi un lujo solipsista. No me importaban tanto los lectores potenciales del blog, como abrir una suerte de alianza con quien lo leyera. Supongo que poco tiene que ver con esto la idea de reconocimiento poético, presencia en Internet o entrada en la guerrilla literaria (etiquetas que, por otra parte, una olvida con frecuencia).

La noción de desván, tan alejada frecuentemente del exterior y sinónimo de exilio personal, similaba a una casa de huéspedes nómadas,  una apuesta por la comunicación en donde la propia idea de comunicación había quedado, al menos para mí, subvertida. Más cercana a la llamada de teléfono que al WhatsApp, al cuento que al microcuento. Eso me alejaba de los poetas de Twitter, de la propia comunicación con otros poetas, y de ciertas nociones "seudoposmodernas" de  la literatura. Tal vez  sea porque la vida no me cabe en un tuit que prefiera el delirio en forma de entrada o, en todo caso, el instante concreto de Instagram. 

Con la certeza de que mi vanguardia es la desfasada, esa que cree en la imaginación como forma de configurar la identidad personal sigo persistiendo. Perdonenme si en esta casa obsoleta luce a veces como aquella casa lóbrega y oscura del Lazarillo. Probablemente, todavía hoy, yo siga manteniendo una obsesión solipsista. 

sábado, 10 de mayo de 2014

Barrer el desván

Ya tenía ganas de cambiar la cabecera de esta casa virtual, algo así como cambiar de aires, como tener un libro nuevo o salir a dar un paseo en momentos de agobio. Di izquierda a derecha:

-Imagen que encontré hace tiempo en Internet y me llamó la atención por cómo el niño agarra a la libélula
-Ilustración hecha por María Teresa Vega de mi poema "Amour"
-Detalle del dibujo que me regaló W., "La hybris de don Quijote"
-Fotografía que saqué en mi adorada Librería Anticuaria de Oviedo
-Otro fragmento del dibujo de W.
-Algunos ejemplares de Libélula sobre mi escritorio




domingo, 1 de diciembre de 2013

Presentación de Libélula. Dos poemas.

Este jueves saldremos del desván para iniciar el vuelo.  Ese día (tras un paliativo contra la timidez que me producen los actos públicos) presentaremos Libélula junto con el libro de Saúl Fernández De portales y personas, ganador del III Concurso Literario de la Universidad de Oviedo en la modalidad de relato.

El acto tendrá lugar en el Edificio Histórico de la Universidad a las 8 de la tarde. Como anticipo y "gancho comercial" he decidido añadir aquí las imágene en que se inspiraron dos poemas del libro con el poema en sí debajo. Son capturas de escenas de películas. La primera, de Amour (Michael Haneke, 2012), la segunda de Roma, città aperta (Rossellini, 1945). 

Bien acertado estaba Ricardo Piglia al decir que "el cine nos ha enseñado a mirar la realidad".

¡Feliz vuelo a todos!



AMOUR

(de Michael Haneke)


Realidad no manoseada y el amor
luchando en su batalla de muerte:

paloma gris volando es a veces paloma blanca
sobre una pared negra. Teclas de un piano,
mirada en pausa, la vida en una mano
acariciando el rostro arrugado.

Entonces, elegir es no elegir ni la música
ni la paloma, y envejecer es caminar
hacia el negro de la página,
hacia el piano sin teclas,
hacia la paloma gris sin aire
sobre una pared negra.

Morir es una paloma blanca
encerrada en la caja de un piano.



PINA Y LAS DEMÁS

Mujeres reales con tan solo un click
o un golpe de vista o del destino:

Lisístrata en la estación de trenes
carcomiendo a los espartanos,
Greta Garbo maquillándose
con el reloj en la mano.
Pina, la libélula que alumbró Roma,
en el suelo de esta misma calle.

Solo duele la invisible llaga del ojo
que no mira: belleza y revolución
para un corazón que llora.


Pd. Ayer La Nueva España también anunciaba la presentación junto con unas palabras mías sobre el asunto animal. Podéis leerlo aquí.

domingo, 30 de junio de 2013

White chalk

Con tanto verano y con tanto cambio, el desván estaba pidiendo y se merecía nueva decoración. Espero que se encuentren a gusto con este nuevo formato.

Aprovecho la ocasión para compartir la entrevista que me hizo el periódico La Nueva España el otro día sobre Libélula, los premios, y la literatura. Puede leerse en este enlace.

Sean, como siempre, bienvenidos. Hay té y galletas sobre la mesa, y el tocadiscos está sonando:



martes, 26 de marzo de 2013

Necesidades

Disculpen mi ausencia y el desván sin barrer. Mi agenda últimamente me impide subir aquí y pasarme también por vuestros desvanes, pero no tardaré en volver.
De momento, mañana me apetece hacerme con una buena novela, cobijo para estos últimos días de frío. Tal vez sea hora de Si una noche de invierno un viajero o Las ciudades invisibles...


lunes, 23 de abril de 2012

El nuevo escritorio de Blogger

No me convence el nuevo escritorio de Blogger. Aún así, esta ha sido siempre mi casa favorita en la red, mi propio espacio de expresión. Mucho más que Twitter/Tumblr/Facebook. Así que, aquí voy a seguir detrás de la estantería con un buen té.

A lo mejor solo es una llamada para que barra el desván.

domingo, 4 de marzo de 2012

Back to black

Volví a la plantilla negra. No sé por qué nunca identifiqué el blog con el color blanco, aunque sea muchas veces más legible. Espero que los cambios estén a su gusto.

Y gracias al blog No olvides el paraguas, por el premio que me otorgó el otro día.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Hojas secas en el desván

Sé que tengo el desván lleno de polvo, que el cristal de la ventana se ha roto y las primeras hojas de este otoño tan tardío cubren algunos de los libros. El desván también está lleno de apuntes y demás pérdidas de tiempo en las que me sumerjo cada día y de las que me siento tan orgullosa, a saber: literatura, música (muy abandonada últimamente), fotografía, universidad, amigos... y la adaptación a un nuevo ecosistema donde las ideas fluyen peor.
La poesía, la escritura en general, brilla por su ausencia en días tan fríos, parece que incluso los versos se congelan y se escapan a manos más calientes que las mías, siempre débiles dentro de unos guantes. Por eso me refugio en la palabra ajena, la adopto y me sirvo de ella para caminar.

Dejando de lado mis incapacidades: intentaré dejarme caer más por el desván, aunque sea siempre con arte ajeno.

(Este blog, a diferencia del anterior, siempre estuvo pensado para eso.)

viernes, 15 de julio de 2011

A veces se me olvida volver...

Pero paso a paso consigo hacerlo de nuevo. Porque después de un viaje todo aparece más claro, y a los nubarrones hemos conseguido ignorarlos.


(Foto sacada por mí en París)

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Pintando el desván de azul

Mi abuela me dejó el desván para que metiese los trastos viejos (y en realidad también nuevos, porque siguen siendo los mismos). Ya se estaba acumulando demasiado entre música, libros, fotografías, y mucho más que ni siquiera yo misma tenía conciencia de poseer.
Era necesario adecuar el desván a todas esas cosas y acabamos pintándolo de azul. No sé si porque es el color del cielo o si porque, sencillamente, era el único que tenía a mano en ese momento. A la abuela nunca le gustó innovar y desechaba la idea de tener en casa colores violetas, rosas o fucsias.
El caso es que el desván se convirtió en un desván azul, lleno de...muchas cosas. Supongo que me gustaría que fuese algo parecido a lo que Virginia Woolf imaginaba como un cuarto propio. Un desván propio, entonces. Y azul.
Así que, aquí estoy otra vez. Tras tomar la decisión de cambio, dejar a un lado el adolescente abrazosdeinvierno (después de tres años de ciberexistencia y casi 400 seguidores) y quitar el disfraz de OjosMiel, toca ordenar el desván. Habrá que ir subiendo lo acumulado, decorando, instalando sillones para los visitantes, etc.
Queda así inaugurado un desván azul.


Pd. ¡Qué rabia que en la dirección no aparezca con tilde, como un verdadero desván!