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jueves, 4 de junio de 2015

Diario de una lectora (XXI): Mi vida, Marc Chagall (Acantilado)



La primera lectura tras el fin de exámenes exigía no ser de la tradición hispánica y no ser poesía ni narrativa. En una parada en la Librería la Palma (una librería pequeña de Oviedo con muy buen fondo) me encontré con Mi vida de Marc Chagall editado por Acantilado, la autobiografía del pintor ruso. 

Al principio del libro, Chagall dice que "yo nací muerto". Quien dice haber nacido muerto se sabe muerto por el gran incendio que vio nada más nacer, muerto por ser judío, muerto por no querer vivir; pero también con la obligación de vivir en el arte, donde el pintor es capaz de figurar otra realidad en la que sí quiere vivir, partiendo de la suya desdichada: "Si mis obras desempeñaban ningún papel en la vida de mis parientes, sí que, en cambio, sus vidas y sus invenciones ejercieron gran influencia sobre mi arte". 

Qué curioso que una autobiografía en la que se parta del haber nacido muerto transmita tanto amor por la vida en sus imágenes, en su prosa cercana a la poesía, en su sinceridad. 

sábado, 18 de abril de 2015

Calexico y la melancolía



Era el verano de 2012 cuando salió Algiers, el anterior disco de Calexico. Lo hizo en septiembre, pero unos meses antes se dio como adelanto el single "Para" y su videoclip (que compartí en una entrada en el desván). El tono melancólico llevado casi hasta las últimas consecuencias marcaba una ruptura en la trayectoria del grupo y no dejaba a nadie indiferente. Apuntaba a lo que la nota de prensa de El País destacaba por entonces:

Joey Burns (guitarrista, cantante, compositor y fundador de la banda) estuvo que a punto de no incluirla en el disco admitiendo que le resultaba 'demasiado confesional' como para acometer un striptease de las interioridades de su alma. Finalmente pudo la evidencia. El tema es tan intenso, tan emotivo, tan directo al corazón que pudo más la exhibición que la vergüenza. 

Esa flecha tan amarga me quedó marcada. Fue el verano en el que fui por primera vez a un curso de la UIMP en Santander, leí por primera vez a Jorge Riechmann, pasé un  mes en Edimburgo, y en el que mi madre y mi bisabuela tuvieron un accidente de tráfico bastante grave que me hizo pararme a pensar sobre lo difusas que son a veces las fronteras que tememos. Los sonidos quedaron por siempre anclados a ese verano, especialmente los de "Para".  

Calexico acaba de sacar otro disco, Edge of the sun, cuando falta poco para que llegue otro verano. Tan poco que hace su incursión en días esporádicos. Casualmente, estos días de "recorrer el borde del sol" han venido acompañados de una relectura de Jorge Riechmann. Y, también en la correspondiente nota de prensa en El País a la salida de este disco, se dice que: "este álbum tiene que ver con ir de la tristeza a los días más brillantes, algo que sí ha caracterizado al grupo". 

Es un disco que sabe lo mismo de la muerte que sabía "Para". La música de Calexico se quedó en aquel verano. Y en todos los que vendrán "con la tristeza de los días más brillantes".


Pd. Como "Para" ya la compartí en su momento comparto ahora uno de los temas que más me gustan de este disco:


sábado, 28 de marzo de 2015

Poética de blog



(Para ver la imagen en total calidad, aquí en Flickr) 


Hacía tiempo que no sacaba fotos. Vuelvo a hacerlas de lo que siempre las hice: las míos muyeres, la señardá, ese espacio ficcional de la aldea de Vallouta que llena la obsesión personal y un libro de poesía que aún no ha logrado ganar ningún concurso. En general, mi fotografía se relaciona con mi poesía. Soy igual de amateur en ambas, igual de indisciplinada. Más intuitiva en la primera. Consecuente con el mismo sentimiento de compartir lo individual, si esto es capaz de hacernos indagar en lo que somos. 



***


Esto último semeja al objetivo que tuve al abrir este desván, y me recuerda a lo que se intentó debatir en el recital y coloquio en el que algunos poetas jóvenes participamos el pasado 16 de marzo en el Aula de Poesía de la Universidad. Una de las cuestiones por las que nos guió Javier García Rodríguez fue por la supuesta muerte de los blogs literarios. Cuando abrí este yo tenía diecisiete años y casi no conocía a nadie que leyera o escribiera poesía. Lo que más me gustaba era para mí, por entonces, casi un lujo solipsista. No me importaban tanto los lectores potenciales del blog, como abrir una suerte de alianza con quien lo leyera. Supongo que poco tiene que ver con esto la idea de reconocimiento poético, presencia en Internet o entrada en la guerrilla literaria (etiquetas que, por otra parte, una olvida con frecuencia).

La noción de desván, tan alejada frecuentemente del exterior y sinónimo de exilio personal, similaba a una casa de huéspedes nómadas,  una apuesta por la comunicación en donde la propia idea de comunicación había quedado, al menos para mí, subvertida. Más cercana a la llamada de teléfono que al WhatsApp, al cuento que al microcuento. Eso me alejaba de los poetas de Twitter, de la propia comunicación con otros poetas, y de ciertas nociones "seudoposmodernas" de  la literatura. Tal vez  sea porque la vida no me cabe en un tuit que prefiera el delirio en forma de entrada o, en todo caso, el instante concreto de Instagram. 

Con la certeza de que mi vanguardia es la desfasada, esa que cree en la imaginación como forma de configurar la identidad personal sigo persistiendo. Perdonenme si en esta casa obsoleta luce a veces como aquella casa lóbrega y oscura del Lazarillo. Probablemente, todavía hoy, yo siga manteniendo una obsesión solipsista. 

lunes, 23 de marzo de 2015

Homenaje a Zurita (II) Raúl Zurita y el desencanto (homenaje personal)

Descubrí a Raúl Zurita a través del Canto a su amor desaparecido. Lo que me llevó a su poesía fue esa voz impactante que recitaba delante del Memorial del Detenido Desaparecido y del Ejecutado Político,  esa voz nerudiana a la que acompañaba el memorial de la desolación, el dar medida de horror de un país. 

La poesía de Raúl Zurita ha tenido siempre esto: la condición épica para crear una identidad cuando todo está en ruinas. Cuando el poeta dice "“Todo mi amor está aquí y se ha quedado pegado a las rocas, al mar, a las montañas” (verso inscrito en el memorial) no solo pone su canto en pos de los horrores comunes, sino que pone de antemano que su palabra está condicionada por él. Por el suyo propio que es el de todos.

Desde sus primeras actividades con el CADA, llevó a cabo la corporización del poema. Era algo que se tocaba, real como el horror. La materialización del "poner la otra mejilla", los poemas en el cielo, los poemas en el desierto de Atacama, el proyecto de poema en la cordillera, no nos dicen nada más que del sueño de que la poesía resida más cerca, a este lado del mundo. Nada más alejado del lujo solipsista por el que nos han venido la literatura.



Ahora bien, cuando el poeta dice "Nací bajo Pinochet, viví bajo/ Pinochet, morí bajo Pinochet,/  pero te amaba yo tanto/ que hasta no me parecía tan malo" no solo reconstruye la esperanza, sino que se enmarca en una tradición literaria. Nos recuerda que la Guerra de Troya finaliza con Elena, que al fondo del inferno estaba Beatriz, que la poesía canta al desencanto, pero que al fondo está esa luz esperanzadora. En Zurita su condición de cantor de la desolación y esperanza en amplía. Al paradigma de la epopeya (deconstruido) se une el paradigma autobiográfico (igualmente deconstruido). La memoria personal se fusiona con la naturaleza, la dictadura, y el propio sentimiento individual. Un Zurita que pasa de lo personal para dar su pequeño (gran) paso en la historia de la literatura.


Raúl Zurita tituló su discurso para el acto de investidura como doctor honoris causa de la Universidad de Alicante: "Son necesarias las estrellas. Poesía y adversidad". En él partió de la sentencia de Eurípides:

Helena: -Yo nunca estuve en Troya, era solo mi sombra.
Menelao: -¿O sea, que solo por una sombra sufrimos tanto?

Esas sombras también persiguen la poesía de Raúl Zurita, el espejismo, la creencia falsa que le hace tomar la voz. Él dice:  "Ojalá que no hubiera existido esa literatura (...) Que no existiesen gran parte de las razones que llevan a los seres humanos a escribir poemas". Y tiene razón. Ojalá que no existiera el desencanto, pero existe. Y hay que cantarlo. Por eso Raúl Zurita. Por eso. 

martes, 10 de marzo de 2015

El homenaje a Raúl Zurita (I)




"Nací bajo Pinochet, viví bajo
Pinochet, morí bajo Pinochet,
 pero te amaba yo tanto
que hasta no me parecía tan malo".

Así empezó todo. Eran las once de la noche en el Clan Cabaret de Alicante y Raúl Zurita iba a recitar sus poemas. Se trataba del colofón a una semana de actos en su honor, que se habían llevado a cabo en la Universidad de Alicante con motivo de haberle concedido la categoría de doctor honoris causa.  

***

Los dos días de congreso previos supusieron un debate a lo largo y ancho de la obra de Raúl Zurita. Desde la reflexión sobre la escritura axiomática de Purgatorio, hasta el trabajo con la propia experiencia de la dictadura que se lleva a cabo en Zurita, se desgranó su obra y se intentó mostrar por qué el poeta debía ser doctor honoris causa por la Universidad de Alicante. 

Además, se inauguró en el Museo de la Universidad de Alicante la exposición sobre la escritura material de Raúl Zurita. El comisario de la exposición, Ramón Castillo dio medida en la presentación de la implicación que tantas personas han tenido para llevar a cabo el sueño de Raúl Zurita: pintar versos en la cordillera. Mientras que el sueño se realiza y no, la exposición muestra la pintura en el cielo y en el desierto de Atacama. 












El miércoles, además de la continuación del coloquio internacional "Raúl Zurita: alegoría de la desolación y la esperanza" se presentó el documental, aún en preparación, Raúl Zurita: Escribir en el desierto, dirigido por William Rowe y Collin Stilly y financiado por la Universidad Diego Portales.



Por último, el día de la investidura, Raúl Zurita plantó una araucaria chilena junto a la palmera uruguaya de Mario Benedetti y la de Zamora Vicente.  Junto a ella, los versos de Canto a su amor desaparecido, libro que, por cierto, acaba de salir en España de la mano de la editorial Delirio. 



El jueves por la tarde, hubo recitales por toda la ciudad de Alicante. El primero de ellos fue en la librería Pynchon & Co. 

                                          





***

Han sido tres días muy intensos que me han llevado a releer la obra de Raúl Zurita y a entrar en un contacto mucho más directo con ella. Agradezco al Centro de Estudios Mario Benedetti y a los organizadores la amabilidad con la que nos trataron a los ponentes y, sobre todo, el trabajo para difundir en España la obra de los grandes poetas hispanoamericanos del siglo XX. 

martes, 30 de diciembre de 2014

Diario de una lectora (XVIII): (de una lectora de periódicos) Reivindicarse, aunque con cansancio

El sábado en Babelia Manuel Rodríguez Rivero comenzaba su artículo "Listas: las cuentas de la vieja" diciendo: "Algo va mal, me dije. La incómoda sensación se me desencadenó leyendo la lista de los 'mejores libros' del año confeccionada por Babelia a partir de las votaciones de los críticos". La "incómoda sensación" es comprobar que en la lista solo figura, en el número 6, una obra escrita por una mujer; Hasta aquí (Bartleby) de Wislawa Szymborska.

Rodríguez Rivero señalaba que, al ampliar la lista a los veinte primeros, aparecen dos autoras: Jorie Graham e Inger Christensen. Además precisa algunas otras cosas:


  • De los 410 títulos seleccionados por los críticos solo 68 están escritos por mujeres
  • De 41 críticos 10 no selecciona ninguno esrito por una mujer
  • Fueron 34 críticos y 7 críticas las que hicieron la valoración
  • De las siete mujeres, dos no incluyeron ningún libro escrito por una mujer. 
  • Solo hubo una mujer que incluyó cinco (la mitad). 
  • Ninguna obra escrita por una mujer ha obtenido el título de "libro del año" en anteriores ediciones. 

El autor del artículo abre debate y lo considera "sospechoso". Aun partiendo de que toda lista, y más encargada al periódico más leído en nuestro país, tendrá connotaciones de carácter editorial y de mercado cultural, hay que considerar que no por ello deja de ser necesario volver a la cuestión. Si se lee el artículo en línea, algunos se inclinan, por ese motivo, por dejarlo pasar. Otros, son abiertamente machistas: "Sugiero al articulista que compare el número de autores masculinos que quedan fuera de la lista. Compárelo con el número de autoras que quedan fuera. Luego, hablamos."; "¿Y porque ser mujer hay que votarla?...se vota positivamente si el libro es bueno, y eso es un bien escaso, sea mujer u hombre. Tonterías las justas"; "Una pregunta tonta, señor Rodríguez Rivero: ¿se trataba de elegir los libros que cada crítico considerase los mejores editados en 2014, o de hacer una lista de libros teniendo en cuanta la llamada discriminación positiva?"

No creo que un libro como Mi patria A4 de Ana Blandiana, traducido en PreTextos este año, haya que incluirlo por discriminación positiva. y esto es tan solo por poner un ejemplo. No he leído todos los que se han publidado, ni mucho menos todos los que han publicado las mujeres, pero este es un caso enigmático, un libro que brilla por el valor que esta traducción tiene para conocer a una poeta que no alcanzaríamos si no fuera por ella. Tampoco puedo evitar que se me pase por la cabeza que tal vez si la brillante  Szymborska no hubiera muerto, probablemente tampoco apareciese en la lista.

Hace unos meses Carmen G. de la Cueva me pidió para el espacio La tribu de Frida unas reflexiones sobre feminismo, en ellas convengo que lo más importante es el alcance de que el espacio público sea mixto, y no limitarse a una especie de "hermandad femenina". Pienso, positivamente, que este artículo lo ha escrito un hombre.

Por otra parte, este año ha sido el año del documental Se dice poeta, de Sofía Castañón, que tuve la suerte de ver en la programación del ciclo de documentales Crea.doc de la Cátedra Leonard Cohen. En él se rastrea con minucia el problema del género en unas cuantas poetas españolas. Se rastrea porque se indaga, se razona, y se aporta una mirada lúcida a una situación en conflicto. 



El artículo de Rodríguez Rivero se limita a hacer constar una situación que se da año tras año, y que es una de las razones por las que ha surgido un documental como el de Sofía Castañón. Las listas ya las vamos oliendo de lejos. Además no se discrimina solo a las mujeres, sino también a otros hombres en favor de los que se ajustan más al modelo crítico del establishment literario de nuestro país. Nunca está de mal pararse a ver cómo están las cosas, si acaso, aunque tarde, queremos cambiarlas.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Semana tres de noviembre (II): poesía y realidad

Esta ha sido una semana difícil y convulsa en la prensa y en la política, pero, sobre todo, ha sido una semana marcada por la fotografía de Carmen Martínez Ayuso, terrible retrato de nuestra miseria. Una semana, en definitiva, difícil para las personas. 

Pienso entonces en los poetas, más que en la poesía, en cómo sigue siendo el silencio ante tanta miseria. Pienso en los concursos que se fallan en restaurantes caros, en la vida pública de los poetas, en las fotografías, el dinero. Pienso después en la poesía. Ese discurso que debiera ser la lengua de la verdad y el lugar de la disidencia, cae en los recipientes comunes de la mentira. Eso no es la poesía, me digo. Eso no es la poesía. La poesía no es un panfleto político (tantas veces lo fue); ni una pura, olvidadiza, y limpia dama de la corte (tantas veces lo sigue siendo). No es un lujo. La poesía es el acto descarnado de conocernos, con todo, sobre todo, y contra todo; y, para conocernos, no debemos dejar de mirar afuera. 

Pego aquí, una vez más, esta fotografía que ya es viral, la fotografía de Andrés Kudacki en la que Carmen Martínez Ayuso se sostiene con una mano al marco de la puerta; y con la otra a su bastón, con los ojos cerrados, y una luz en el rostro, y una sombra en lo demás, que podría ser sacada de un cuadro de La Tour. La pego para acordarme siempre de dónde está mi lugar en el mundo, y sobre todo, en qué mundo nace mi poesía.


Semana tres de noviembre: Brixel

Desde esta semana ya se puede leer la revista Brixel, que revisa anualmente la literatura en llingua asturiana. Entre otras reseñas, entrevistas y reportajes, en este número podéis leer mis reflexiones sobre Les manes enceses, la completa antología de la poesía de Eugénio de Andrade.

La revista es gratuita y se puede leer en línea; o buscarla en la universidad, las bibliotecas, e incluso los gimnasios de nuestra región. 




 

lunes, 25 de agosto de 2014

De vuelta de Baeza

Acabo de llegar del lugar que Machado miró con los ojos de quien lo ha perdido todo. El poeta llegó a Baeza en 1912 tras la muerte de Leonor. La pequeña ciudad fue  una de esas casualidades inmensas que a veces la vida pone delante: no era allí donde quería ir, sino a Madrid, pero la plaza vacante estaba en Jaén. En la Antigua Universidad, Machado impartió sus clases, como él mismo afirmó, en una situación en que apenas el treinta por ciento de la población sabía leer. 

A Baeza la presiden ahora casas en venta, edificios del Renacimiento que conservan la dignidad ante fotografías, olivares que se alzan al viento escaso del mes de agosto recitales de poesía,   noches de tapas y copas... En ellas sigue residiendo la melancolía. No sólo la melancolía del poeta, sino la melancolía en la alegría.

La belleza es así, con sus claroscuros. Baeza es una ciudad para la poesía, como lo son todas las ciudades en las que alguien se ha parado a escribir el desencanto que a veces trae estar vivos. 


Estas son algunas de las fotos que yo he sacado de ella.












jueves, 17 de julio de 2014

Valdediós

Mañana a las siete y media en el Monasterio de Valdediós (Villaviciosa) participaré en el recital que cada año se celebra en el mismo enclave. Junto con poemas de la antología Poesía, alma del mundo, fruto del encuentro, leeré otro poema que aún no he acabado de escribir. 

Tal vez nunca lo lograré, pero lo leeré a pesar de todo.  Tiene que ver con Valdediós, con 1937, y también con lo que es para mí la poesía: la defensa más sincera contra el dolor; la puesta de la palabra en el lugar que ha de habitar: la memoria de la humanidad.

Acaso así comprendamos lo que de verdad somos, y sepamos que lo que nos mata será siempre el silencio. 





Y, sí, yo quiero pensar que, pese a todo, la poesía no ha caído en desgracia. 

viernes, 18 de abril de 2014

Hasta siempre, Gabo

Ojalá que Aureliano Buendía se muera muchas más veces, y sea la narración de su muerte siempre tan emotiva. Y que Remedios, la bella, se eleve otras tantas, para que quien lo escriba haga de la belleza, palabra.





martes, 4 de febrero de 2014

Ulises

Casi tres semanas después de ver la película nueva de los Coen, Inside Llewyn Davis, lo entiendo todo:

a) la nieve de Fargo
b) la cabeza de Barton Fink
c) al Nota
d) la odisea extraña, marcada por el humor negro, que son nuestros caminos
e) la verdad en el nombre de un gato.





miércoles, 15 de enero de 2014

Se fue Juan Gelman.

Aquí yace un pájaro. 
Una flor. 
Un violín.





Queda la vida poetizada y la obligación (aunque dolorosa) de recordar y escribir el pasado.


(La tristeza, también).




martes, 31 de diciembre de 2013

Urganda al final del pasillo de 2013

Tal vez Urganda la Desconocida «que se llamaba así porque muchas veces se transformaba y desconoscía», nos espere al final del pasillo de este hotel que aún estamos empezando a construir.

De momento, y como mañana será otro día no distinto a este: que esta y todas las noches del año escribáis y veáis muchas libélulas, que al pelícano aún le lata el corazón, y que la memoria siga siendo una necesidad no solo para el poema.

Que 2014 o 2015 o el lunes o el martes o dentro de cinco años, tengamos lo mismo: las ganas de seguir intentándolo, la incesante búsqueda del paraíso.












(Estas son algunas de las fotos que saqué en 2013)

lunes, 30 de diciembre de 2013

Sobre lo gran tuitera que es Joyce Carol Oates, la creatividad y el negocio universitario

El sábado Joyce Carol Oates escribía en Twitter sobre el pésimo estado de las universidades en Estados Unidos. No sé si es el periodo de exámenes, la frustración ante la precariedad del sistema educativo, o, simplemente, ver que España apunta a ese modelo competitivo y de terrible iniciativa privada, pero creo que lo que expone la escritora norteamericana es tan cierto como peligroso.

Desde la universidad cada vez se promulgan más ideas relacionadas con la competitividad entre los alumnos, a la par que disminuye el valor de aquellos individuos creativos. Lo que cuenta es hacer mucho y hacerlo rápido. Tal vez, de tanto hacer, acaso olvidemos quién somos.

Aquí pego unos cuantos tweets en los que la genial escritora expone estas ideas en relación a los Estados Unidos:






No, probablemente ni Faulkner, ni Fitzgerald, ni Whitman, ni Dickinson, ni Poe fueran bien recibidos.

martes, 22 de octubre de 2013

Oviedo, ciudad irreal vestida de imperio




Esta foto la saqué el miércoles pasado. Por la mañana subí desde la facultad hasta la librería Ojanguren y fue entonces cuando me fijé en esta imagen: el hombre de Úrculo, tan solemne y tan solo como siempre, contemplaba la fotografía de Michael Haneke, el cineasta premiado con el Príncipe de Asturias de las Artes.

Por la tarde, el mismo día, disfrutaba en el Teatro Filarmónica del visionado de su película La pianista, emitida en un ciclo de cine en honor al director. Lo dije en su momento: su última película, Amour, me parece imprescindible. Creo que la violencia de Michael Haneke no es violencia, sino la vida. Una vida que abruma y fascina por igual, que se sale de las fronteras, que no se puede racionalizar. Una vida en la pantalla tan real que da miedo. 

Mañana estará en la Facultad de Filosofía y Letras Antonio Muñoz Molina, galardonado con el Príncipe de Asturias de las Letras. Sobre Muñoz Molina también podría extenderme mucho aquí. Me quedo, sin lugar a dudas, con sus columnas de cada sábado en Babelia. ¡Cuánta brillantez acompaña mis desayunos de los sábados!

Lástima que no vaya a poder asistir al encuentro en el Centro Niemeyer con la gran fotógrafa Annie Leibovitz. Una fotógrafa con una de las miradas más interesantes de nuestro tiempo. 

Supongo que, en el caso de estos premios, también hay que quedarse con lo bueno: la difusión de la obra de los premiados, el reconocimiento al Pueblo Ejemplar, a propuestas de cooperación necesarias, etc. Sin embargo, Oviedo no deja estos días de ser la ciudad irreal que se viste de imperio. El viernes, día en que tendrá lugar en el Teatro Campoamor la entrega, habrá en frente otros gaiteros que los que tocan para los premiados. Habrá, como el año pasado, protestas contra los recortes que los medios no verán. 

sábado, 12 de octubre de 2013

El capitalismo lingüístico

Hoy Babelia dedicaba su número al Congreso de la Lengua Española de Panamá. Entre sus páginas se encontraba, como cada domingo, la columna de Antonio Muñoz Molina. Tal vez haya que preguntarse, antes de celebrar congresos, qué hay que hablar cuando se habla de una lengua. Palabras bien certeras son las que escribe el último Premio Príncipe de Asturias de las Letras:

los Gobiernos regionales y Ayuntamientos que le son afines, parecen empeñados en debilitar y hasta eliminar cualquiera de las formas de creatividad y de conocimiento que se hacen en nuestro idioma. Han arruinado los teatros y los cines subiéndoles insensatamente los impuestos. Han castigado a los maestros y a los profesores de la enseñanza pública reduciéndoles los sueldos y obligándoles a dar clase en aulas superpobladas. Han destruido una gran parte del tejido de investigación científica que costó tanto levantar. Han ahogado a las revistas culturales eliminando suscripciones a las bibliotecas públicas, tan castigadas en sus presupuestos que muchas veces ya no pueden permitirse la compra de libros nuevos.  

Yo también miro con desconfianza congresos como el de Panamá. Probablemente hiciera primero falta que los estudios de nuestra lengua estuviesen socialmente valorados, que cuando alguien decide matricularse en una carrera de humanidades no sea mirado con desdén, que leer fuera grabar bien dentro una lengua que es, como dice Muñoz Molina, "fuente de prosperidad". 

En definitiva, que no se convirtiese este bello patrimonio en algo que ha de ser contado y mirado en términos productivos.




(Preciosa ilustración de Ana Juan para el número de Babelia de este sábado)

martes, 8 de octubre de 2013

Muerte y resurrección del Premio Nacional de Traducción y del de Poesía Joven

Ayer se anunciaba la desaparición de los Premios Nacionales de Traducción y de Poesía Joven. Parece ser que hoy se aseguraba que serían convocados. Muchas veces me he preguntado hasta qué punto es lícita en una democracia la existencia de Premios Nacionales. ¿Acaso puede el estado decidir cuál es la mejor novela, el mejor fotógrafo o el mejor poemario...? No lo creo. Sin embargo, parece que su existencia ha servido para impulsar obras que son cruciales en los últimos años de la vida de este país. 

Pienso ahora mismo en los fotógrafos Chema Madoz y Cristina García Rodero; pienso en esa casa para los desheredados que es la de Juan Carlos Mestre; en Javier Marías que rechazó en Nacional de Narrativa. Pienso, especialmente, en los traductores que nos acercaron que nos acercaron la literatura extranjera a quienes no somos políglotas; y en mi paisana Laura Casielles, que ganó el Nacional de Poesía Joven en la primera convocatoria.

No queda muy claro si aún habrá premios o no. Puede que, como todo en este país sea un no después de un sí que antes fue un no que antes fue un sí. Así funcionan las cosas. Tal vez se quiera destacar solo a los caballeros que favorecen a quienes mandan. Tal vez sea hora de olvidar a los que luchan sin espada contra bestias enormes. Soledad extraña la suya, que ya va siendo costumbre.

domingo, 15 de septiembre de 2013

En Lisboa aprendí muchas cosas.

Entre ellas:

 1) Que en el Jardím da Estrela se juega a las cartas para matar el tiempo y, entonces, el tiempo se detiene:

En el Jardím da Estrela se juega a las cartas para matar el tiempo 
 
Sin título


3) Que las ruinas siempre esperan:


En Lisboa también hay ruinas que esperan


2) Que siempre esperan quienes caminan despacio.


Sin título 
 
 
En el Parque das Naçoes también se espera 
 
 
Siempre esperan los que caminan despacio


Esa última espera me recordó a uno de los vídeos realizados por Michael Nyman en 2011.


(Todas las fotos son mías). 

viernes, 30 de agosto de 2013

Reflexión en la carretera

Mientras conducía a casa me di cuenta de que, desde que escribo de una manera más continuada, tengo la certeza, a cada instante, de estar viviendo.


Subí al bosque y allí me encontré.



(La foto es de este verano, uno de los tantos días de huida al bosque)


Suena esto.