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martes, 10 de marzo de 2015

El homenaje a Raúl Zurita (I)




"Nací bajo Pinochet, viví bajo
Pinochet, morí bajo Pinochet,
 pero te amaba yo tanto
que hasta no me parecía tan malo".

Así empezó todo. Eran las once de la noche en el Clan Cabaret de Alicante y Raúl Zurita iba a recitar sus poemas. Se trataba del colofón a una semana de actos en su honor, que se habían llevado a cabo en la Universidad de Alicante con motivo de haberle concedido la categoría de doctor honoris causa.  

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Los dos días de congreso previos supusieron un debate a lo largo y ancho de la obra de Raúl Zurita. Desde la reflexión sobre la escritura axiomática de Purgatorio, hasta el trabajo con la propia experiencia de la dictadura que se lleva a cabo en Zurita, se desgranó su obra y se intentó mostrar por qué el poeta debía ser doctor honoris causa por la Universidad de Alicante. 

Además, se inauguró en el Museo de la Universidad de Alicante la exposición sobre la escritura material de Raúl Zurita. El comisario de la exposición, Ramón Castillo dio medida en la presentación de la implicación que tantas personas han tenido para llevar a cabo el sueño de Raúl Zurita: pintar versos en la cordillera. Mientras que el sueño se realiza y no, la exposición muestra la pintura en el cielo y en el desierto de Atacama. 












El miércoles, además de la continuación del coloquio internacional "Raúl Zurita: alegoría de la desolación y la esperanza" se presentó el documental, aún en preparación, Raúl Zurita: Escribir en el desierto, dirigido por William Rowe y Collin Stilly y financiado por la Universidad Diego Portales.



Por último, el día de la investidura, Raúl Zurita plantó una araucaria chilena junto a la palmera uruguaya de Mario Benedetti y la de Zamora Vicente.  Junto a ella, los versos de Canto a su amor desaparecido, libro que, por cierto, acaba de salir en España de la mano de la editorial Delirio. 



El jueves por la tarde, hubo recitales por toda la ciudad de Alicante. El primero de ellos fue en la librería Pynchon & Co. 

                                          





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Han sido tres días muy intensos que me han llevado a releer la obra de Raúl Zurita y a entrar en un contacto mucho más directo con ella. Agradezco al Centro de Estudios Mario Benedetti y a los organizadores la amabilidad con la que nos trataron a los ponentes y, sobre todo, el trabajo para difundir en España la obra de los grandes poetas hispanoamericanos del siglo XX. 

domingo, 25 de enero de 2015

Diario de una lectora (XIX): La infancia en algunos poemas de Leopoldo María Panero

A partir de: Lepoldo María Panero, Un agujero llamado Nevermore (Selección poética, 1968-1999) (ed. Jenaro Talens), Madrid, Cátedra, 2014 (tercera edición). Una entrada más larga de lo normal para compensar casi un mes de ausencia en el desván. 






Estos días me ha acompañado Un agujero llamado Nevermore de Leopoldo  María Panero. Se trata de una antología realizada por Jenaro Talens para la colección Letras Hispánicas de Cátedra. Incluir en esta colección tan canónica y tradicional a un poeta mitad inclasificable, mitad sobrellevado por los clichés, las etiquetas, y las lecturas marcadas, no podía causarme más que curiosidad. Definitivamente, con el rigor y el cuidado editorial que caracteriza a la colección, el libro aproxima a la auténtica palabra de un gran poeta.  

El prólogo que realiza Jenaro Talens para la misma indaga en el canon y en la posición de un escritor en la historia literaria. Sus planteamientos son en parte nuevos en la consideración de Leopoldo María Panero. Entre otras consideraciones, observa la falta de perspectiva histórica que acompaña a ciertas antologías canónicas, la noción de grupo generacional en el contexto de la Generación del 70, el significado de "metapoesía" en su seno, etc. De esta manera da una verdadera puesta en contexto de la obra del poeta que le ocupa.

En el contexto del culturalismo y las citas, Talens señala que: "El referente de lo literario no aparece en este libro como sustitución de la vida sino como explicitación del imaginario cultural desde el cual la pensamos, valoramos y analizamos" (p. 47). Además con lucidez precisa que su poesía tiene "conciencia del horror que sostiene su inutilidad", lo que llevaría a leer la poesía de Leopoldo María Panero como realista. Ahora bien, en el prólogo no se olvida lo que ha sido repetido hasta la saciedad: en Leopoldo María Panero el texto no está al margen de la propia vida, sino pasada por su filtro. Jenaro Talens señala que "Hay, evidentemente, una experiencia desde la que hablar, pero nunca esa experiencia es otra cosa que motor para una reflexión que excede los límites estrechos de su anécdota" (p. 45). De este modo, considera innecesario el personaje público de Leopoldo María Panero para analizar su escritura. Talens prefiere entonces observar la reivindicación de lo "a-poético", la utilización de citas (a veces falsas) en un entorno discursivo propio e inédito en nuestra poesía, y un gusto por la contradicción que mueve a su palabra.

Sería muy difícil dar una opinión global de la poesía de Leopoldo María Panero desde esta antología, que consigue reunir gran parte de las facetas de un escritor único. Por eso, me centraré en un aspecto, el que más me interesa de su poesía: la utilización de la infancia como objeto poético, los recursos que la acompañan en el poema en pos de una visión degenerada de la misma.



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Leopoldo María Panero desarrolla una poesía en la que los héroes han muerto. La propia vida hace de línea que hay que seguir, y sobre ella se construye mitificación del yo. Sobre ella, y sobre la infancia. Los que hayan visto El desencanto (Jaime Chávarri, 1976) sabrán de la visión precisamente desencantada que Leopoldo María Panero tiene de todo, aun más que sus hermanos. La suya es una lucidez que lo corroe todo, que lo desbanca todo. En ese mismo documental Leopoldo María Panero dice que "en la infancia vivimos y después sobrevivimos", y después afirma que "el colegio es una institución penal que obliga a olvidar la infancia". El pensamiento del poeta es nietzscheano, la infancia aparece como un valor degenerado por la sociedad contemporánea. Si el filósofo alemán pretendía frustradamente que la seriedad con que el niño juega se mantuviera en los adultos, Leopoldo María Panero ha perdido cualquier esperanza de salvación de la infancia en un mundo cruel.

En este sentido me gustaría pensar en tres poemas que se recogen en esta antología : "Elegía" (Así se fundó Carnaby Street, 1970), "Blancanieves se despide de los siete enanitos" (Tarzán traicionado, 1967), y "20.000 leguas de viaje submarino". En "Elegía" lo que comienza por una mirada nostálgica a la infancia: "Los oso de trapo. Los caza-mariposas. Los erizos en cajas de zapatos. Los amigos invitados a comer por primera vez...", termina deconstruyéndose en la última parte del poema: "Destrucción. La emboscada, los disparos, la sangre. Los cuervos heridos bañados por la luz de los relámpagos. La noche sin fin". Es una mirada negativa sobre la infancia, una mirada que oscurece todos los elementos que la caracterizan, que nos transmite su horror desde el ritmo en staccato del poema.

En "Blancanieves se despide de los siete enanitos" se parte de un referente de la cultura popular que ya remite a la infancia ("Blancanieves"). En este caso, el comienzo ("Prometo escribiros")  vuelve a ser un resquicio de esperanza, a partir del cual se frustrará todo. Después vendrá la visión triste sobre casa del bosque, el olor a cerrado. Hay un efecto de flashback en: "Nunca os olvidaré". El momento en el que se sitúa la voz poética es en realidad el instante en que: "uno tras otro los árboles se derrumban". A partir de él las palabras se vuelven al pasado y al futuro en un efecto muy logrado. La sentencia final es definitivamente abrumadora y desencantada: "Está en venta el jardín de los cerezos".

Mención aparte merece "20.000 leguas de viaje submarino", uno de los poemas más conmovedores del poeta. La infancia no está aquí tratada de una manera explícita, sino que se denota la adolescencia en la lectura de Julio Verne, y en la referencia a la aventura. Es un poema sobre el deseo de vivir, un deseo de vivir en el la lectura y en las aventuras que narran los libros de la adolescencia. Frente a la vida real, siempre más oscura, aburrida, y frustrada, una adolescencia en "20.000 leguas de viaje submarino, que nos permita, cuando cese," cerrar por fin los ojos cuando la mariposa/ próxima a caer sobre la tierra sorda/ quiere en vano volver sus alas hacia lo verde que ahora la desconoce".



Probablemente la poesía de Leopoldo María Panero tiene todo lo que acaso le pedimos algunos poseedores del desencanto a la poesía: cambiar por un momento la realidad conocida, extender lo cotidiano, mirar de otra manera, decir la verdad en su peligro y en la necesidad de hacerlo. Imaginar en la palabra otra vida. 

martes, 30 de diciembre de 2014

Diario de una lectora (XVIII): (de una lectora de periódicos) Reivindicarse, aunque con cansancio

El sábado en Babelia Manuel Rodríguez Rivero comenzaba su artículo "Listas: las cuentas de la vieja" diciendo: "Algo va mal, me dije. La incómoda sensación se me desencadenó leyendo la lista de los 'mejores libros' del año confeccionada por Babelia a partir de las votaciones de los críticos". La "incómoda sensación" es comprobar que en la lista solo figura, en el número 6, una obra escrita por una mujer; Hasta aquí (Bartleby) de Wislawa Szymborska.

Rodríguez Rivero señalaba que, al ampliar la lista a los veinte primeros, aparecen dos autoras: Jorie Graham e Inger Christensen. Además precisa algunas otras cosas:


  • De los 410 títulos seleccionados por los críticos solo 68 están escritos por mujeres
  • De 41 críticos 10 no selecciona ninguno esrito por una mujer
  • Fueron 34 críticos y 7 críticas las que hicieron la valoración
  • De las siete mujeres, dos no incluyeron ningún libro escrito por una mujer. 
  • Solo hubo una mujer que incluyó cinco (la mitad). 
  • Ninguna obra escrita por una mujer ha obtenido el título de "libro del año" en anteriores ediciones. 

El autor del artículo abre debate y lo considera "sospechoso". Aun partiendo de que toda lista, y más encargada al periódico más leído en nuestro país, tendrá connotaciones de carácter editorial y de mercado cultural, hay que considerar que no por ello deja de ser necesario volver a la cuestión. Si se lee el artículo en línea, algunos se inclinan, por ese motivo, por dejarlo pasar. Otros, son abiertamente machistas: "Sugiero al articulista que compare el número de autores masculinos que quedan fuera de la lista. Compárelo con el número de autoras que quedan fuera. Luego, hablamos."; "¿Y porque ser mujer hay que votarla?...se vota positivamente si el libro es bueno, y eso es un bien escaso, sea mujer u hombre. Tonterías las justas"; "Una pregunta tonta, señor Rodríguez Rivero: ¿se trataba de elegir los libros que cada crítico considerase los mejores editados en 2014, o de hacer una lista de libros teniendo en cuanta la llamada discriminación positiva?"

No creo que un libro como Mi patria A4 de Ana Blandiana, traducido en PreTextos este año, haya que incluirlo por discriminación positiva. y esto es tan solo por poner un ejemplo. No he leído todos los que se han publidado, ni mucho menos todos los que han publicado las mujeres, pero este es un caso enigmático, un libro que brilla por el valor que esta traducción tiene para conocer a una poeta que no alcanzaríamos si no fuera por ella. Tampoco puedo evitar que se me pase por la cabeza que tal vez si la brillante  Szymborska no hubiera muerto, probablemente tampoco apareciese en la lista.

Hace unos meses Carmen G. de la Cueva me pidió para el espacio La tribu de Frida unas reflexiones sobre feminismo, en ellas convengo que lo más importante es el alcance de que el espacio público sea mixto, y no limitarse a una especie de "hermandad femenina". Pienso, positivamente, que este artículo lo ha escrito un hombre.

Por otra parte, este año ha sido el año del documental Se dice poeta, de Sofía Castañón, que tuve la suerte de ver en la programación del ciclo de documentales Crea.doc de la Cátedra Leonard Cohen. En él se rastrea con minucia el problema del género en unas cuantas poetas españolas. Se rastrea porque se indaga, se razona, y se aporta una mirada lúcida a una situación en conflicto. 



El artículo de Rodríguez Rivero se limita a hacer constar una situación que se da año tras año, y que es una de las razones por las que ha surgido un documental como el de Sofía Castañón. Las listas ya las vamos oliendo de lejos. Además no se discrimina solo a las mujeres, sino también a otros hombres en favor de los que se ajustan más al modelo crítico del establishment literario de nuestro país. Nunca está de mal pararse a ver cómo están las cosas, si acaso, aunque tarde, queremos cambiarlas.

sábado, 26 de julio de 2014

Remedios Varo y las tejedoras




Cómo nos condiciona el origen, cómo es punto de fuga a la vez que de inicio, es una preocupación que circunda a menudo mi cabeza.  Aludía a ello hace unas pocas semanas con respecto a la exposición de Vanessa Winship en la fundación Mapfre, hoy es observar algunas pinturas de la pintora surrealista Remedios Varo lo que me hace pensar en ello.

Remedios Varo nace en Anglés (Gerona) en 1908. Tras un paso por la Academia de San Bernardo de Madrid, parte a París con su compañero Gerardo Lizárraga por un año, lo que le hará tomar contacto con el surrealismo, volverá después a Barcelona. Durante la Guerra Civil, será otra vez París el destino, pero, por la ocupación, deberá exiliarse a México, donde otros refugiados españoles también habían encontrado su lugar. 

México es clave en su obra, además de un lugar que le proporciona amigos como Leonora Carrington.  Sin embargo,  Remedios Varo no se olvida de Anglés en su obra. Junto con otros motivos autobiográficos,  aparecen, incluso en su obra más tardía, las ruedas de los molinos, las explotaciones mineras, las conducciones de agua en las que trabajaba su padre,  la tejedora que era su abuela. 



Esto me lleva a pensar en la obra Tres destinos, en la que las tejedoras están unidas por hilos.  Podría remitir al hilo de Ariadna o a las Parcas, ya que el hilo en el cuadro es privación de destino y del ser.  Más inmediatamente, a mí me recuerda a la fotografía que acabo de encontrar en Internet: Remedios Varo, muy joven, pintando mientras su abuela teje.




Su obra se sabe condicionada por cada lugar que habita y por cada persona con la que ha tenido contacto. Lo onírico y fantástico de sus mundos pictóricos se unen al legado y al pasado que le preceden. Y todo ello es tan presidiario como liberador. 

*** 

Visionado recomendado: Imprescindibles TVE. Remedios Varo, donde se recogen  asociaciones curiosas entre Anglés y la obra de Remedios Varo como estas:





lunes, 21 de mayo de 2012

Recomendación.-





Ayer La 2 de RTVE emitió este documental sobre Julio Cortázar. En aproximadamente una hora, da medida del genio y de la constancia, del compromiso social y del pensamiento. En él se incluyen fragmentos leídos de Rayuela, Historias de cronopios y de famas, cuentos como "Torito"...
Además aparecen extractos de la maravillosa entrevista que le hizo Joaquín Soler Serrano (que también pueden ver aquí y aquí).


Si aman al Gran Cronopio, véanlo. No les va a defraudar.


Como muestra: