domingo, 23 de noviembre de 2014
Semana tres de noviembre (II): poesía y realidad
martes, 8 de octubre de 2013
Muerte y resurrección del Premio Nacional de Traducción y del de Poesía Joven
miércoles, 14 de agosto de 2013
Muerte de Oriol Maspons
sábado, 13 de abril de 2013
Premio de la Crítica para Juan Carlos Mestre
Reivindico el lugar de la memoria en el poema como lo reivindica Mestre. La memoria es el tiempo en el que habitamos, la huella más profunda que nos recorre y marca lo que somos, una huella tantas veces desconocida e ignorada que nos impide salir adelante.
Si la poesía es un modo de conocer y conocerse y la conciencia es mirar fuera de la habitación y sacar los monstruos que hay dentro, y no hay otra forma de conocerse que viajando a la memoria, que Juan Carlos Mestre sea hoy Premio de la Crítica por La bicicleta del panadero, quiere decir que todavía algunos buscan que la poesía sea eso que tantas voces juntas luchan por decir y no pueden. Y eso nos alegra a los que tenemos metida la espina de la memoria tan dentro y buscamos, ante todo, la verdad y la voz.
Hoy 18 de julio martes setenta y cinco aniversario del golpe de
estado de Caín
En la televisión las locutoras hablan con tranquilidad de los
cometas que pasan rozando la Tierra cada diez mil años
Hacia esta misma hora en León ya ha sido detenido el alcalde
Miguel Castaño y los pantanos que aún no esperaban
lluvias del tiempo futuro han comenzado a llenarse de
sangre del tiempo pasado
Donde termina la provincia hay un castillo con su conde y hay
un pueblo dividido por dos ríos y no es necesaria ninguna
otra información geográfica
Son las tres de la tarde delante de su almacén de coloniales
el comerciante Emilio Silva observa dos criaturas que
juegan a descargarse oro en los ojos
Son la hija del sastre y el hijo del panadero
La miel entra en los caramelos y los muchachos comienzan a oír
la canción de las estrellas que al atardecer se atolondran
en la oscuridad
Ella dijo y él dijo y ambos se dijeron no hay ningún otro camino
que nos lleve al mar
Los ríos cambian e piel y las aguas regresan a la montaña
La única música es el canto de las abejas camino de los
colmenares
Las cosas que pasaban eran casi todas las cosas que pasan en
un pueblo que no aparece en las esferas del mundo
En la alameda los fumadores encienden sus cigarrillos para ser
vistos desde las estrellas
La Luna le da la mano al Sol y los antepasados siguen con
la conversación bajo los cerezos
Nadie supo imaginar algo así
Los árboles marchan sin dirección a tomar el desvío hacia
los paisajes del arrepentimiento
Los verdugos dejan de comer tocino, a las fuentes se les seca
la boca
Es septiembre y la tarde tiene el color de las uvas, será monja
o será fraile preguntan los dedos que abren el capullo de
las amapolas
El último día del verano fusilan al alcalde de Villafranca del
Bierzo, Antonio Gabelas y los pensamientos que ya no
existen dijeron: Será mejor que te calles
La última mirada se da la vuelta en la ventana de la casa de
enfrente
Las mujeres no están preparadas para la inquietud, los amantes
no están preparados para el remordimiento, los niños no
están preparados para la congoja
La voz se lava las manos, la decisión se lava las manos, los
caciques se lavan las manos
Ladran los perros de caza, se esconden los perros de caza , su
mirada se inclina como la cabeza de un enfermo
El que oíamos cantar se deja de sentir como dedos que se
duermen
Aquellos que no conocíamos salen de cualquier parte dispuestos
a permanecer para siempre
Y lo que sucede en un lugar comienza también a suceder en otro
como si se borrara un sueño
El sastre termina de hilvanar el traje eu su compadre ya no
podrá recoger
No se sabe ´donde lo han llevado y los días que ya no existen
volverán a decir: Será mejor que te calles
En abril del 41 Antonio Abella, vecino de Paradaseca, muere en
Mauthausen
Y José Mestre desparece el primero de febrero del 42 en el
campo de exterminio de Gusen
Psan los inviernos y los veranos que ya no existen seguirán
repitiendo: Será mejor que te calles
Sesenta y cuatro años después de la insurrección fascista el nieto
de Emilio Silva dueño del almacén de coloniales La
Preferida en Villafranca del Bierzo encontrará la fosa de su
abuelo en una cuneta a la entrada del pueblo de Priaranza
Según el evangelio de Natan Zach, cuando Dios dijo por
primera vez hágase la luz, quiso decir que no quería estar
a oscuras
La hija del sastre se inclina sobre la máquina, sus puntadas
recorren kilómetros y todo camino interminable se hace
más pequeño
La noche se llena de lámparas,, hablan con las hojas doradas
que aún tienen la cocina encendida
El pelirrojo acebo le dice al espino: Será mejor que te calles
Ella dijo y él dijo y ambos se dijeron barrio triste escaparates
donde las personas miraban el tiempo el cielo el viento
en línea recta de la carretera
El sol vino a acostarse en los retales, el humo volvió a entrar en
las chimeneas, la corriente eléctrica regresa a la oscuridad,
abre la puerta, salta en el mundo
Se entierran las palabras que esperaban a alguien, se desentierra
como niños vivos
Y se va el otoño y regresa la primavera y los cometas pasan
rozando la Tierra una vez cada diez mil años.
domingo, 7 de octubre de 2012
Los Beatles y la siempre España
Esta semana se cumplieron cincuenta años de los Beatles. También siguieron las protestas en España. Pensar en uno y pensar en lo otro me llevó a recordar un reportaje que publicó la revista Rolling Stone en 2005 sobre la visita de los Beatles a España en 1965.
El por qué de la relación del reportaje de los Beatles y las protestas en ciudades como Madrid es muy sencillo. Rinco Star afirmaba: "Es la primera vez que vi a la policía pegar a gente tan joven". Parece que, si volviese ahora a España, no sería baladí que afirmase lo mismo.
sábado, 22 de septiembre de 2012
Belleza cruel
dadme unos ojos de diamante enjuto,
boca de amianto, congeladas venas,
duras espaldas que acaricie el aire.
Quiero dormir a gusto cada noche.
Quiero cantar a estilo de jilguero.
Quiero vivir y amar sin que me pese
ese saber y oír y darme cuenta;
este mirar a diario de hito en hito
todo el revés atroz de la medalla.
Quiero reír al sol sin que me asombre
que este existir de balde, sobreviva,
con tanta muerte suelta por las calles.
Quiero cruzar alegre entre la gente
sin que me cause miedo la mirada
de los que labran tierra golpe a golpe,
de los que roen tiempo palmo a palmo,
de los que llenan pozos gota a gota.
que se me para el pulso y la sonrisa
cuando contemplo el rostro y el vestido
de tantos hombres con el mido al hombro,
de tantos hombres con el hambre a cuestas,
de tantas frentes con la piel quemada
por la escondida rabia de la sangre.
Porque es lo cierto que me asusta verme
las manos limpias persiguiendo a tontas
mis mariposas de papel o versos.
Porque es lo cierto que empecé cantando
para poner a salvo mis juguetes,
pero ahora estoy aquí mordiendo el polvo,
y me confieso y pido a los que pasan
que me perdonen pronto tantas cosas.
sobre los labios, y el silencio noble
de mis almohadas, y mi Dios tan fácil
y este llorar con arte y preceptiva
penas de quita y pon prefabricadas.
Que me perdonen todos este lujo,
este tremendo lujo de ir hallando
tanta belleza en tierra, mar y cielo,
tanta belleza devorada a solas,
tanta belleza cruel, tanta belleza.
martes, 18 de septiembre de 2012
Como un golpe,


lunes, 16 de enero de 2012
Reflexiones sobre la muerte de un político
Hay cegueras más importantes que la ceguera física, ya lo venía diciendo Buero Vallejo allá por el cuarenta y tantos con En la ardiente oscuridad. Hoy falta quien lo diga y faltan los testigos, falta su condena y faltan los recuerdos. Unos se entierran con su gloria y sus víctimas aún se descomponen en algún monte perdido de España, al que nadie quiere regresar. Ni sabemos dónde vamos ni de dónde venimos. Ver pasar los años enterrando a unos y olvidando a otros es nuestra ceguera.
La vida de Fraga servía para no olvidar lo que ocurrió en España entre 1936 y 1975, para que los jóvenes, y los que no lo son tanto, no olvidasen lo herida de muerte que estuvo durante mucho tiempo. Hoy la Guerra Civil parece algo prehistórico, y nadie cree que desandar el camino andado sea posible en una España a la que aún no le han quitado los puntos de las viejas heridas.
Con el paso de los años y la muerte de los personajes de la historia ¿llegará el día en el que nos hagamos totalmente desconocedores de ella e ignoremos que pueda volver a repetirse, más aún de lo que somos ahora? Ante la desaparición de los que lo sufrieron y de los responsables de ello, ¿España elige la felicidad sobre la verdad? ¿La ceguera y el engaño sobre la inteligencia? El futuro (o el presente) lo dirán.
sábado, 29 de octubre de 2011
«Esto no lo he hecho yo, lo han hecho ustedes».

viernes, 14 de octubre de 2011
Memoria de la melancolía

Nos traemos adentro una carga inquietante de gustos y de gestos ajenos que se nos van quedando enganchados. Y es que pasamos, pasamos constantemente sin detenernos entre cosas y gentes que nos cruzan y tampoco se detienen porque van de camino y seguimos andando y apenas nos dejan la manera de sonreír, la frase hecha, la superstición, la manía, el gesto de la mano… A veces así recogemos cosas tontas, basuras, cristales, agua o maravillas. Somos el producto de lo que los otros han irradiado de sí o perdido, pero creemos que somos nosotros. ¡Qué equivocados vamos hacia la muerte! Yo siento que me hice del roce de tanta gente: de la monjita, de la amiga de buen gusto, del tío abuelo casi emparedado, del chico de los pájaros, del beso, de la caricia, del insulto, del amigo que nos insinuó, del que nos empujó, del que nos advirtió, del que callado apretó los dientes y sentimos aún la mordedura… Todos, todos. Somos lo que nos han hecho lentamente, al correr tantos años. Cuando estamos definitivamente seguros de ser nosotros, nos morimos. ¡Qué lección de humildad!
Maria Teresa León, Memoria de la melancolía
viernes, 19 de agosto de 2011
A setenta y cinco años de que te fueras...

domingo, 17 de julio de 2011
Recordar, esa ardua tarea

Falta testimonio oral, es necesario encontrar cada lágrima que se lloró por culpa de lo que pasó entre 1936 y 1939 en España. El pasado no debe olvidarse para que no se repita. La memoria es hoy y ha de ser reconstruida por el pasado y para el futuro, pero sobre todo para este tiempo en que vivimos. La memoria ha de ser siempre nuestra contemporánea. Recordar, paradójicamente, requiere un ingente esfuerzo presente.
Ahora España parece haber olvidado que ha sangrado y que parte de esa sangre aún se derrama a veces de las heridas de la Guerra Civil. Hay cicatrices que perduran para siempre pero ¿se acordará alguien dentro de unos cuantos años de lo que fue la Guerra Civil? Tal vez pocos, tal vez nadie. Por eso, para que nunca más ni en España ni en otro lugar las estrellas decidan correr tan rápido por el cielo como lo hicieron aquel dieciocho de julio y en los años que le siguieron, retengamos la memoria: no olvidemos el pasado para poder construir un futuro mejor.
lunes, 23 de mayo de 2011
La vida también es una sucesión de ausencias.
jueves, 14 de abril de 2011
80 años






