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jueves, 4 de junio de 2015

Diario de una lectora (XXI): Mi vida, Marc Chagall (Acantilado)



La primera lectura tras el fin de exámenes exigía no ser de la tradición hispánica y no ser poesía ni narrativa. En una parada en la Librería la Palma (una librería pequeña de Oviedo con muy buen fondo) me encontré con Mi vida de Marc Chagall editado por Acantilado, la autobiografía del pintor ruso. 

Al principio del libro, Chagall dice que "yo nací muerto". Quien dice haber nacido muerto se sabe muerto por el gran incendio que vio nada más nacer, muerto por ser judío, muerto por no querer vivir; pero también con la obligación de vivir en el arte, donde el pintor es capaz de figurar otra realidad en la que sí quiere vivir, partiendo de la suya desdichada: "Si mis obras desempeñaban ningún papel en la vida de mis parientes, sí que, en cambio, sus vidas y sus invenciones ejercieron gran influencia sobre mi arte". 

Qué curioso que una autobiografía en la que se parta del haber nacido muerto transmita tanto amor por la vida en sus imágenes, en su prosa cercana a la poesía, en su sinceridad. 

lunes, 3 de noviembre de 2014

Las cien caras de mujer de Piero Fornassetti

(Para W., que me descubrió a Fornassetti y me redescubrió a Nils Frahm) 
  




Piero Fornasetti (1913-1988) dibujó obsesivamente a la soprano Lina Cavalieri (1874–1944) después de haberla visto en una revista antigua. Esta representación casi obsesiva excedía de un simple motivo para convertirse, a la vez, en lo extraordinario de la copia y en lo insólito de la imaginación.


El Borges personaje de "El Aleph" pensaba en Beatriz Viterbo

de perfil, en colores; Beatriz, con antifaz, en los carnavales de 1921; la primera comunión de Beatriz; Beatriz, el día de su boda con Roberto Alessandri; Beatriz, poco después del divorcio, en un almuerzo del Club Hípico; Beatriz, en Quilmes, con Delia San Marco Porcel y Carlos Argentino; Beatriz, con el pekinés que le regaló Villegas Haedo; Beatriz, de frente y de tres cuartos, sonriendo, la mano en el mentón... 

De un modo parecido, Piero Fornassetti imaginó a Lina Cavalieri. Sin embargo, en el italiano estaba implícito el hecho de que, en el juego de recordar su cara, eran cruciales el resto de elementos, aunque distantes, que el pintor había visto, leído o recordado.

Así aparece Lina Cavalieri como Dalí, Lina Cavalieri contando el tiempo,  Lina Cavalieri en el desierto, Lina Cavalieri sudando, sacando la lengua y pidiendo silencio; Lina Cavalieri observando el mundo por unos prismáticos. Lina Cavalieri a secas.

Fornassetti nunca explicó por qué lo había hecho, decía que habia empezado a hacer variaciones y no paró. No importa mucho. Solo importa dejar huella después de comprender que el arte es un juego obsesivo, y que hay que estar muy loco y muy cuerdo para tener conciencia de los mundos de la imaginación. 




viernes, 8 de agosto de 2014

Diario de una lectora (XI): Ana Rossetti y los amantes de Chagall

(Para W., que qué cosas me regala).


Tengo sobre la mesa un regalo muy especial que me han traído de un mercadillo de viejo de Francia, un libro lleno de obras de Chagall. Para mí, el arte de este artista, es sobre todo la importancia del corazón y de la inteligencia subjetiva de quien mira, y la apariencia de lo fantástico como posible a través del ojo del artista.

Las pinturas de Chagall penetran en la vida y en su amor por ella, por los antepasados, los sueños frustrados (como los del soldado que bebe e imagina un mundo maravilloso sobre su mesa). También, y no es baladí, en cuadros como el que acabo de citar, la felicidad extinguida y soñada.

Tal vez haya sido eso lo que me haya llevado a coger otro libro que tengo sobre la mesa, Punto umbrío (1995) de Ana Rossetti. Los poemas que lo componen rompen, en parte, con su trayectoria anterior. Hay en él una evocación de la infancia y la adolescencia, junto a la felicidad que ya no es, como puntos umbríos. Sin embargo, según va avanzando el libro, el hecho de amar a otro como luz sobre las sombras se hace evidente. Este poema lo demuestra:

Qué será ser tú.
Éste es el enigma, la atracción sobrecogedora
de conocer, el irresistible afán de echar el ancla
en ti, de poseerte.
Qué será la perplejidad de ser tú.
Qué, el misterio, la dolencia de ser tú y saber.
Qué, el estupor de ser tú, verdaderamente tú y,
con tus ojos, verme.
Qué será percibir que yo te ame.
Qué será, siendo tú, oírmelo decir.
Qué, entonces, sentir lo que sentirías tú.

En él  late el hecho concreto de amar: la búsqueda esperanzadora de conocer al otro, comprenderlo, vencer a la soledad con la luz mutua. Esa esperanza está ausente en otras composiciones del poemario. Es eso lo que me hace emparentarlo con algunas pinturas de Chagall, en concreto con Les amoreux dans le ciel y Le bouquet de fleurs des amants.







Los amantes de Chagall aparecen en los dos cuadros fundidos en el color azul. Se trata de un ambiente nocturno en el que se reconoce en ellos, como en el poema de Ana Rossetti, la complicidad contra esa noche oscura, el ser otro, los mundos compartidos, la experiencia amorosa como conocimiento y sabiduría.

Punto umbrío probablemente sea el poemario más pesimista de Ana Rossetti, y, a la vez, el más esperanzador. Así veo algunos de los poemas del libro: como los amantes de Chagall iluminados sobre el cuadro. Probablemente, única luz sobre la noche. 

***

Por cierto, suena esto: 

sábado, 26 de julio de 2014

Remedios Varo y las tejedoras




Cómo nos condiciona el origen, cómo es punto de fuga a la vez que de inicio, es una preocupación que circunda a menudo mi cabeza.  Aludía a ello hace unas pocas semanas con respecto a la exposición de Vanessa Winship en la fundación Mapfre, hoy es observar algunas pinturas de la pintora surrealista Remedios Varo lo que me hace pensar en ello.

Remedios Varo nace en Anglés (Gerona) en 1908. Tras un paso por la Academia de San Bernardo de Madrid, parte a París con su compañero Gerardo Lizárraga por un año, lo que le hará tomar contacto con el surrealismo, volverá después a Barcelona. Durante la Guerra Civil, será otra vez París el destino, pero, por la ocupación, deberá exiliarse a México, donde otros refugiados españoles también habían encontrado su lugar. 

México es clave en su obra, además de un lugar que le proporciona amigos como Leonora Carrington.  Sin embargo,  Remedios Varo no se olvida de Anglés en su obra. Junto con otros motivos autobiográficos,  aparecen, incluso en su obra más tardía, las ruedas de los molinos, las explotaciones mineras, las conducciones de agua en las que trabajaba su padre,  la tejedora que era su abuela. 



Esto me lleva a pensar en la obra Tres destinos, en la que las tejedoras están unidas por hilos.  Podría remitir al hilo de Ariadna o a las Parcas, ya que el hilo en el cuadro es privación de destino y del ser.  Más inmediatamente, a mí me recuerda a la fotografía que acabo de encontrar en Internet: Remedios Varo, muy joven, pintando mientras su abuela teje.




Su obra se sabe condicionada por cada lugar que habita y por cada persona con la que ha tenido contacto. Lo onírico y fantástico de sus mundos pictóricos se unen al legado y al pasado que le preceden. Y todo ello es tan presidiario como liberador. 

*** 

Visionado recomendado: Imprescindibles TVE. Remedios Varo, donde se recogen  asociaciones curiosas entre Anglés y la obra de Remedios Varo como estas:





viernes, 4 de abril de 2014

Una ilustración sobre un poema de Libélula

Entre los actos del Día del Libro las Bibliotecas Públicas de Llanera (Asturias) han organizado una exposición de alumnos del taller de pintura. Se trata de ilustraciones de poemas de autores que participarán en un recital el día 23 de abril. 

 La exposición estará hasta el día 15 en la Casa de Cultura de Posada; y luego se moverá a la Casa de Cultura de Lugo.

Este es el cuadro que han realizado sobre mi poema "Amour" (incluido en Libélula).





Aquí está el poema: 


AMOUR

(de Michael Haneke)

Realidad no manoseada y el amor
luchando en su batalla de muerte:
paloma gris volando es a veces paloma blanca
sobre una pared negra. Teclas de un piano,
mirada en pausa, la vida en una mano
acariciando el rostro arrugado.
Entonces, elegir es no elegir ni la música
ni la paloma, y envejecer es caminar
hacia el negro de la página,
hacia el piano sin teclas,
hacia la paloma gris sin aire
sobre una pared negra.
Morir es una paloma blanca
encerrada en la caja de un piano.

sábado, 8 de junio de 2013

Contra el insomnio

Tras años de experiencia, puedo predecir el insomnio. Contra él, planeo hoy un documental sobre Maruja Mallo.



Si en esta subida al desván ustedes también han encontrado al insomnio, pueden disfrutar de dicho documental aquí. 

sábado, 16 de febrero de 2013

Saber mirar la vida

La vida está ahí: solo hay que mirarla. Todo está en la manera de mirar: una copa de vino puede ser un pubis femenino; un reloj pueden ser las vías de un tren; un libro, una puerta.

La mirada, la exactitud máxima de la mirada, como principio de vida. Qué pequeña es la realidad, si no se mira.






Nota: Recomiendo el visionado de este documental para conocer el alucinante universo interno de Chema Madoz, uno de los artistas más alucinantes de nuestra época. 

sábado, 2 de febrero de 2013

Alma Venus

Tras la lectura de Alma Venus de Pere Gimferrer (Barcelona, Seix Barral, 2012) y altas cotas de reflexión.



La Venus de Boticcelli me mira desde el cuadro, desde sus cuadros con los mismos ojos. Además de los ojos del erotismo y el amor, son los ojos de la protección en un mundo desolador. Así la coge de la mano Pere Gimferrer elevándola sobre un poemario para que traiga luz a esta sociedad oscura. 

Alma Venus genuit decía Virgilio, Alma Venus y la poesía y el amor como espacios protectores. Alma Venus que emerge en un poema dedicado al caso Palma Arena ; amor y revolución frente a las ruinas, la obsesión por buscar la dignidad de la palabra, que dijera Blas de Otero:
Muerte de Blas de Otero al sol de estío:
la dignidad de la palabra en pie.
Lo demás sobra, sí. Va el tajamar,
muerte adelante, por la poesía:
en claro lleva a proa los ojos del vivir.
Alma Venus: amor, revolución.

 «Lo que busco es un efecto estético y ético en cada uno de los versos. ¿Qué justifica la poesía? Es la expresión literaria que más se aleja del uso utilitario de la palabra. Es un reducto de libertad y de individualidad ante la realidad de la globalización», dice Gimferrer aquí. Todo está escrito en lenguaje no humano, en el lenguaje Gimferrer, junto al que emerge una larga tradición literaria:
Yo, que me proyecte, soy proyección:
el bulto en sombras me miraba a oscuras,
pero trazó a cordel mi propia vida,
design for living, el poetizar:

la claraboya de cristal hojoso
por la que pasan nubes de Moguer.
 Y, aun más, el cine: al ralenti, Rosselinni, cinecittà, Orson Welles, Death in Venice, la bailarina de Metrópolis, Rosemary's baby... Alma Venus de nuestra angustia. 

Alma Venus sobre la ecatombe. El que probablemente sea el mejor poema del libro, dice: «La Europa que describe Rossellini/ -años 50- ¿es ya la Europa nuestra?», para pedir luego: «Filmad en digital esta agonía». Pero está Alma Venus hasta en la agonizante Europa: 
Mas Europa adelante, hacia lo hondo
no moriremos: vivirá
el pigmento de luz de tantos cuerpos,
vive la serpentina pigmentada
del carnaval y de las bacanales
(Rubens, copista de Tiziano en Andros),
y la cámara oscura de la alcoba,
pigmentada de piel que reverbera.
Los Carracci pintaban esta pompa:
arcos desvanecidos en Bolonia,
artillería hecha luz de frescos.
Viviremos allí: cuando perezca
lo que es Europa desde el Tajo al Neva
no podrá perecer: la salvará
el instante inmortal en que los cuerpos,
en las oscuridades o en el óleo,
encuentran su absoluta salvación,
el diamante del tiempo intemporal;
y una vez más diremos: «Lilí, quiéreme»,
como al disparar dijo Mayakovski. 

Nos queda Alma venus erigiendo su mirada por encima de las convulsiones que nos rodean. Una mirada subversiva, el viaje kamikaze de unos ojos que nos contagia a los que la observamos. 

Oh, Alma Venus, yo también lo creo: «Para esto vivimos tantos días:/ para morirnos por querer amar».

martes, 13 de noviembre de 2012

Kahlo before Frida






Después Frida (Kahlo) comprendió: hacer del arte una pulsión más viva que la muerte. 

domingo, 23 de septiembre de 2012

καθαρσις

Sigur Rós y los vídeos que acompañan a las canciones de su último disco, Valtari, son lo más catárquico que uno se puede echar dentro últimamente:


sábado, 16 de junio de 2012

Abismos de la soledad

¡Qué lástima perderme la exposición de Hopper en el Museo Thyssen de Madrid! Sería como volver a sentir esa angustia contenida y esa terrible sensación de espera que tan bien conocemos.


sábado, 29 de octubre de 2011

«Esto no lo he hecho yo, lo han hecho ustedes».


Después, pasado más tiempo, entre los lacónicos telegramas de la Francia acorralada por los nazis, nos llegó uno donde se nos decía que Picasso estaba fuera de París. Más tarde contaron que Otto Abetz, aquel embajador de Hitler que coleccionaba cuadros de la pintura contemporánea que Hitler desdeñaba, había ido un día a verlo a su taller. Silencio. Maestro, muéstreme usted sus mejores cosas. No sabemos qué murmuraría Picasso en su gracioso malagueño-catalán, pero dicen que enseñó algún dibujo o reproducción del Guernica. El embajador murmuró diplomáticamente: “¡Oh, maestro!, es lo mejor que ha hecho usted”. Y el gran español le contestó: “Esto no lo he hecho yo, lo han hecho ustedes”. La luminosa onda gris de repente se revolvía como las astas de un toro magnífico, defendiendo la verdad, la belleza, los hombres, los árboles de España, la luz, la esperanza.

Maria Teresa León, Memoria de la melancolía

jueves, 18 de agosto de 2011

En estos tiempos que corren, sobre todo:

Tal como siempre, pues, pedid conmigo:
Más fe, mucha más fe.
Que en cierto modo,
creer con fuerza tal lo que no vimos
nos invita a negar lo que miramos.

jueves, 28 de julio de 2011

Chats noires




De la obra de Toulouse Lautrec me gustan muchas cosas. No sabría decir porqué, no sé casi nada de pintura, pero uno de los motivos es su forma de retratar a la mujer.

sábado, 26 de febrero de 2011

Victoria Francés







Me encantan las ilustraciones Victoria Francés. Por todo. Creo que no podría reflejar sentimientos mejor de lo que lo hace. Es estúpido ponerle etiquetas, es belleza, sin más.